– En contra del proyecto de orden por la que se regulan los ciclos formativos bilingües de Formación Profesional para la Comunidad de Madrid

Soy profesora de la especialidad de inglés en un centro de FP y quiero manifestar mi opinión contraria a la implantación de la FP bilingüe en el ámbito de gestión de la Comunidad de Madrid.  La enseñanza de idiomas no pasa por la implantación de contenidos impartidos en lengua inglesa, sino por la ampliación de las horas de aprendizaje destinadas a dicha formación, en manos de especialistas en didáctica de la lengua extranjera.

La adquisición de resultados de aprendizaje de forma bilingüe tiene sentido si el alumnado aplica sus conocimientos en un contexto real que requiera el uso de dicha lengua por motivos sociales o legales, pero carece de sentido en una formación que está destinada a una sociedad con una lengua asentada y de amplia extensión internacional, como el castellano en la Comunidad Autónoma de Madrid, en la que la lengua extranjera es un recurso de apoyo parala inserción laboral, bien dentro de las propias fronteras, bien para acceder al mercado laboral en otras naciones, siempre teniendo en cuenta que, actualmente, la lengua franca en el ámbito profesional es el inglés.

Por otro lado, el aprendizaje de esta lengua se impulsa a través de unos contenidos destinados al aprendizaje de competencias profesionales que requieren para su impartición conocimientos en ámbitos científicos o técnicos que sólo pueden ser impartidos por expertos en dichas materias, que no necesariamente se expresan en lengua inglesa, y que, en caso de tener que impartirlos en inglés, no dominan ni la lengua ni los principios didácticos de la enseñanza de lenguas extranjeras.

Por este motivo, ni en la actualidad ni en los próximos años existirá profesorado experto en las materias relacionadas con la Formación Profesional que posea un nivel aceptable de conocimiento de la lengua inglesa ni de la didáctica de la misma.

Los planes de la Comunidad de Madrid para formar a profesores de diversas especialidades en régimen de inmersión lingüística en Estados Unidos y Reino Unido suponen un coste elevado de formación de unos recursos humanos cuya efectividad no está demostrada ni por los datos científicos ni por los resultados obtenidos por los programas bilingües desarrollados hasta la fecha.

De otro lado, se ha desatendido la formación del profesorado que imparte lengua inglesa en centros no bilingües, incluidos los centros que imparten Ciclos Formativos, impidiéndoles el acceso a programas formativos de inmersión  y otros que les permitan mejorar sus recursos didácticos para la enseñanza del inglés en el ámbito de la Formación Profesional.

Además, este programa de enseñanza bilingüe en Formación Profesional está destinado exclusivamente a alumnado seleccionado, proveniente de centros bilingües, produciéndose una situación de marginación para aquel alumnado que no ha participado en estos programas, creándose una dualidad escolar entre alumnado de élite perteneciente a los programas bilingües y un alumnado atendido más por motivos caritativos que de atención pública a una enseñanza de calidad.
Por otro lado, teniendo en cuenta el excesivo academicismo de nuestro sistema escolar, la mayor parte de un alumnado de élite instruido en programas bilingües no está destinado a ser acogido en enseñanzas de formación profesional, por lo que el volumen del alumnado en centros bilingües de la formación profesional será escaso y no justifica la inversión que se pretende realizar.

Para resolver los problemas de la enseñanza de lengua inglesa, lo realmente prioritario es ampliar las horas dedicadas a su formación en el currículo de cualquier nivel de enseñanza y también en la Formación Profesional, pero con profesores especialistas en inglés que posean el nivel en dicha lengua y la formación pedagógica necesaria para impartirla. En todo caso, este profesorado debería ser formado en ingles para fines específicos de los distintos ciclos formativos que componen la oferta de Formación Profesional.

Estos profesionales deberían contar con los recursos didácticos y materiales adecuados para impartir una enseñanza de calidad, así como del concurso de auxiliares de conversación con la dedicación adecuada a cada centro para atender las necesidades del alumnado. También debería contar con un programa formativo propio para mejorar tanto su conocimiento de la lengua como de la didáctica del inglés.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s