– Sobre el bilingüismo y su evaluación.

susial

Se comenta últimamente que este bilingüismo de pacotilla que nos rodea no se ha evaluado. No es del todo cierto. Sí se ha evaluado, pero los pocos estudios que se conocen no suelen ser favorables a los intereses de la administración y por ello se silencian. Y los favorables, como afirma la propia administración “no han sido aún publicados”, vamos que se citan como “en prensa/en preparación”.

El último caso mediático es el de la investigadora americana (de qué otro lugar, si no) Patricia Kuhl. De lo poco que ha transcendido del estudio, la administración se ha apurado a decir que alaba el bilingüismo de la Comunidad de Madrid. Yo tengo serias dudas de que el estudio vaya por ahí. Patricia Kuhl ya estuvo en Madrid en 2014 presentando  su proyecto “Ready Mind Proyect”, en el que lleva trabajando una serie de años, con niños de entre 8 y 36 meses de edad, generalmente hispanos en Seattle y con el que busca demostrar que a mayor “input” de lengua extranjera hay una mayor respuesta cerebral. Los resultados que obtuvo su equipo en Seattle pueden leerse, entre otros muchos artículos, en el International Journal of Psychophysiology (García-Sierra, Ramirez-Esparza, Kuhl (2016) Relationships between quantity of language input and brain responses in bilingual and monolingual infants, Journal of Psychophysiology, Volume 110, December 2016, Pages 1–17) Son extrañamente similares a los que han transcendido a la prensa española sobre Madrid, y no tienen nada que ver con la educación bilingüe tal y como se entiende aquí. Lo que dice Kuhl, y lleva desde los años 90 diciéndolo, es que parece que si a un niño bilingüe se le proporciona un input más rico el L2 tendrá respuestas cerebrales distintas a las que presentaría un bilingüe al que no se le proporciona ese input enriquecido, y aún más distintas a las de un monolingüe que no recibe input alguno. Por cierto, que estos estudios de Kuhl los financia entre otros La Fundación Bezos (el creador de Amazon), con la no despreciable suma de 10 millones de dólares. Aquí vemos a Kuhl con Wert en 2014, imagino que preparando su investigación en Madrid:

La imagen y el texto pertenecen a la propia web del Institute for Learning and Brain Sciences que dirige Patricia Kuhl en la Universidad de Washington: http://ilabs.uw.edu/i-labs-work-policymakers

O puede que el estudio Kuhl y su equipo se parezca también al publicado en 2015 (Brooks , Meltzoff and Kuhl (2015) Social Interaction in Infants’ Learning of Second-Language Phonetics: An Exploration of Brain–Behavior Relations, Developmental Neuropsychology 40(4),216-229) solo que en este estudio intentaba demostrar que el input recibido de humanos tenía respuestas cognitivas distintas el input recibido mediante el uso de las TIC.
Lo que no me cuadra de todo esto es que los estudios de Kuhl siempre se basan en el estudio de la respuesta de atención al input por parte del niño, en la reacción del niño a los sonidos de dos lenguas una materna y otra no, que mide mediante la observación de los cambios de la mirada o el funcionamiento neurológico a través de pruebas clinicas. Nunca proporciona datos ni obtiene conclusiones sobre el output, sobre la producción. Presenta tablas en las que proporciona estadísticas de número de sonidos, palabras que aparenta percibir el niño por minuto/hora/sesión…, nunca hay datos de sonidos o palabras producidas por el niño ¿Será por la edad de los niños de los estudios? ¿Por qué será que en el de Madrid sí hay estos datos y conclusiones? Espero que se publique el estudio de Kuhl en Madrid, creo que va a ser muy novedoso.
El artículo de 2015 termina así: “The effects of social interaction on language learning may be multiple and complex. Further research is needed for understanding the full range of factors, both infant-level and situational, that support language learning in social settings as measured both at the neural and behavioral levels.”
¿No será que se ha cedido a Kuhl el acceso a 4 “laboratorios” en España para sus experimentos? Porque, siendo mal pensado, es a lo que suena todo. Y por lanzar al viento algunas preguntas, si realmente ha hecho un estudio sobre la educación bilingüe en Madrid y lo beneficioso que sería adelantarla a edades más tempranas (un debate sin fin en la enseñanza de segundas lenguas desde hace al menos 30 años) ¿cuánto ha costado? Si no, ¿cuánto ha pagado por utilizar las instalaciones y a los niños madrileños?

El uso que se ha hecho de un estudio no publicado por parte de la Comunidad de Madrid, por ejemplo a través de este comunicado de prensa (http://www.madrid.org/cs/Satellite?) merece una serie de consideraciones. En el comunicado de prensa se proporcionan datos extraídos del supuesto informe no publicado de Kuhl. Los niños madrileños del estudio manejan 74 palabras en inglés a la hora, frente a 13 los no participantes ¿con “manejan” se refieren a que perciben o a que producen? ¿cómo obtuvieron el segundo dato, las 13 palabras de los no participantes? ¿por la calle? ¿Los nativos que dirigían el proyecto también investigaron en niños monolingües a modo de grupo de control? El estudio al parecer se hizo con niños de entre 8 y 36 meses de edad (igual que los otros estudios que ha hecho P. Kuhl en USA) Lo de las 74 palabras a la hora, ¿a qué edad se refiere? Porque si con 8 meses usan o perciben 74 palabras a la hora en cualquier idioma, estamos educando genios. El comunicado de prensa dice que el estudio se ha hecho en cuatro centros, a través de una hora diaria de actividades con nativos. Y de ahí se desprende, tal y como afirma el comunicado de prensa, que se demuestra “un aumento de las capacidades cognitivas, especialmente una mayor facilidad para enfrentarse a los problemas y de adquirir conocimientos en los niños que estudian ingles a edades tempranas.” Sencillamente impresionante. ¿A qué problemas se enfrenta un niño de pongamos 10 meses y que gracias al trabajo de un nativo, una hora al día durante algunas semanas, resolverá mejor ya que es bilingüe? Y no contentos con eso afirman que el estudio determina que “el ejercicio mental de practicar el bilingüismo fortalece el cerebro frente a enfermedades degenerativas como el Alzheimer en edades futuras.” ¡Y eso lo detectan en niños de 8 a 36 meses de edad a los que han observado no más de 20 horas de su vida. Por algo llamaron a investigadores americanos. Son los que realmente saben. O eso o es que son las mismas afirmaciones que Kuhl y su equipo llevan extendiendo desde hace dos décadas y los redactores del comunicado han visto la charla en TED de la doctora Kuhl:
(https://www.ted.com/talks/patricia_kuhl_the_linguistic_genius_of_babies?language=es)

Estudios poco favorables al bilingüismo los hay. Y la administración mira para otro lado. Los análisis que se han realizado de los datos señalan que entre alumnos de programas bilingües y no bilingües no hay diferencias significativas en las asignaturas impartidas en español (el bilingüismo no es una ventaja pero tampoco una desventaja) pero que sí las hay en las asignaturas impartidas en inglés en los programas bilingües (normalmente conocimiento del medio / ciencias naturales ya que el resto de asignaturas que se imparten en inglés en algunos centros no son objeto de evaluación como educación física, música…). Aquí el bilingüismo suele salir peor parado. Puede deberse a que el nivel académico de la asignatura bilingüe sea mas bajo; o, como se disculpan algunos, a que la evaluación se haga en español y el alumno no tenga claros los conceptos traducidos a su lengua materna (un poco ridículo ¿no?). Pero los alumnos de centros bilingües están por debajo de la media en las materias que les han impartido en una lengua extranjera. Y está por ver que el verbo adecuado sea “impartir” y que a esa jerga se le pueda llamar “lengua” en una mayoría triste de casos.

Por otro lado las distintas admistraciones educativas insisten en aceptar como evaluación de los programas bilingües las pruebas de competencia en inglés que han encargado y pagado (que no son gratis) a empresas dedicadas a ello como Trinity y Cambridge (que no, no son universidades, son empresas que generan millones de euros al año con esos exámenes en todo el mundo). En primer lugar la validez y fiabilidad de esas evaluaciones como diagnóstico del sistema educativo son nulas. No son más que exámenes de inglés, muy parecidos a los que puede hacer previo pago cualquier persona, a los que las administraciones presentan sí o sí a los alumnos de los centros bilingües, y que por lo que parece algunas administraciones utilizan como filtro para evitar traslados de centro, cambios entre las líneas bilingües y no-bilingües o cortar la permanencia en el programa a los alumnos que no las superan (según las Instrucciones de la Dirección General de innovación, becas y ayudas a la educación sobre la organización de las enseñanzas en colegios públicos e institutos bilingües español-inglés de la comunidad de Madrid para el curso escolar 2016-2017)

Vamos a analizar por encima lo que dicen las autoridades responsables. Hablan de éxito ya que aprueban y alcanzan el nivel A2 en esos exámenes más del 82% de los alumnos de 6º de primaria de centros bilingües. El 18% de fracaso les parece poco cuando estos alumnos tienen 5 horas de inglés como asignatura, más las horas de chapurreo en las materias bilingües durante 6 años (7,5 horas normalmente). Hacen unos exámenes que Cambridge diseña especialmente para centros educativos y que en los datos que maneja la propia Cambridge sólo suspenden (en A2) el 4% de los presentados en toda España (http://www.cambridgeenglish.org/research-and-validation/quality-and-accountability/grade-statistics/2015/) Ya no son tan excelentes los datos. Y máxime cuando pensamos que el nivel A2 lo alcanza cualquier ciudadano en 2 cursos académicos de 4’5 horas a la semana en cualquier Escuela Oficial de Idiomas. (240 horas de formación frente a unas 1500). Y eso que según muchos los niños aprenden una lengua extranjera más y mejor que cualquier adulto.

Además el sesgo de la información proporcionada es lamentable. ¿Se comparan los datos con los resultados en Cambridge del resto de alumnos de la misma edad que se presentan a las pruebas sin ser alumnos de bilingües? ¿Con el resto de alumnos de centros bilingües de otras comunidades? ¿Son datos sobre el total de alumnos matriculados o el total de presentados? Con el dineral que pagan las administraciones para que Cambridge certifique a sus alumnos, los resultados deberían ser aún mejores ¿no? Ellos mismos han afirmado en prensa que eliminar los exámenes a los alumnos de 4º de primaria supuso un ahorro de más de 800.000€. Y ya puestos ¿por qué no se utilizan a las Escuelas Oficiales de Idiomas y a sus profesionales? Es verdad que esas enseñanzas y certificaciones también cuestan dinero al público en general, pero somos la propia administración pública, que no se va a cobrar una tasa a sí misma. Sería gratis para todos menos los centros privados y concertados. Me niego a pensar que haya intereses ocultos en abonar cantidades ingentes de dinero a entidades como Cambridge, Trinity o Pearson (a la que por cierto no le va nada mal económicamente al gestionar las pruebas PISA, que también cuestan dinero público).

Autor: Alejandro F. Susial

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