– Ya no hay locos

Artículo borrador escrito para publicar próximamente en el periódico de la Asociaición de Vecinxs de Aluche. Por favor, no difundir todavía. (Nota de la autora)

 Hace unos días, mientras caminaba por la concurrida calle Arenal en dirección a la concentración convocada contra las reválidas de 3º y 6º de primaria y 4º de ESO, me crucé con un montón de gente que transitaba entre tienda y tienda, relajada y sonriente, ajena a mi preocupación por la implantación de la tan odiada Ley de Educación del Partido Popular, la LOMCE. Será que “ya no hay locos” pensé, recordando las palabras de León Felipe musicadas por Paco Ibáñez:

¿Cuándo se pierde el juicio?
Yo pregunto: ¿Cuándo se pierde? ¿Cuándo?
Si no es ahora, que la justicia
vale menos que el orín de los perros.

Ya no hay locos, amigos ya no hay locos,
Y ano hay locos, en España ya no hay locos

Todo el mundo está cuerdo,
terrible, horriblemente cuerdo.

Pero sí, sí quedan locos y locas. Alumnado que, especialmente en las aulas de 6º de primaria y 4º de ESO, ha mantenido largos debates sobre si ir a la huelga o no o sobre lo que significa una reválida a los 9, 12 o 16 años. Esta norma no les afectaba a ellxs. Las reválidas no tienen todavía valor académico. Amenazan cada curso con implantarlas pero el fuerte rechazo de familias, alumnado y profesorado les desanima. Es admirable que en esta sociedad tan “cuerda” que centra mayoritariamente su interés en otros temas que vertiginosamente aparecen y desaparecen de las redes sociales, haya pequeñas aldeas “lusas” formadas por jóvenes que, al más puro estilo “Asterix”, defienden con solidaridad el futuro educativo de generaciones venideras.

¿Cuándo se pierde el juicio si no es ahora que la justicia vale menos que el orín de los perros?, se pregunta León Felipe. La justicia que establecen las leyes vale poco y tampoco nos mueve el sentido de equidad como principio. Justicia y equidad debieran ser exigidas por cada persona “cuerda” que camina por la calle Arenal. ¿Cuándo hemos renunciado a nuestro poder de decidir sobre nuestro destino? ¿Cuándo hemos aceptado, con sonrisa babeante, que sea el IBEX35 quien nos gobierne?

Todos los males que han llegado a nuestro sistema educativo vienen guiados por el principio de la “salvación propia”. Nos han vendido la segregación como la única vía para el éxito y muchas familias lo han comprado a ciegas. Privada-concertada, bilingüismo, excelencia … En definitiva guetos y más guetos. Resultado: mediocridad de una sociedad divida y competitiva. Ya nos los advirtió Mario Benedetti cuando escribió:

no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo …

En este planeta globalizado o nos salvamos todos los seres humanos que lo habitamos o la salvación no será posible. El sistema neoliberal que votamos mayoritariamente en este país nos lo pone cada día más difícil. Poder acceder a una formación suficiente que te permita asegurarte una vida digna en la que tengas todos los derechos de los que habla la Constitución, es cada vez más difícil. Dependerá sobre todo de la cuenta corriente de quien pretende formarse.  

Cuando se nace pobre, estudiar es el mayor acto de rebeldía contra el sistema” escribió el economista y periodista argentino, Tomas Bulat. El sistema sabe bien cómo excluir y dejar fuera de la educación a las clases sociales más desfavorecidas económicamente. No solo en India hay clases sociales. También aquí hay “parias”, nuevos ricos, y progres de izquierda con marca de calidad, entre otras.

Esas familias que buscan para sus descendientes espacios de formación donde la exclusividad y la excelencia lo enmarcan todo, compran sin sonrojarse burdas y caras mentiras. Rechazan el aprendizaje en diversidad como si la vida no lo fuera. Analizando los resultados de la mayor parte de las escuelas privadas-concertadas o las de bilingüismo, que dejan fuera a las minorías más desfavorecidas económicamente o al alumnado que por cualquier razón aprende más despacio, analizando estos resultados, digo, se comprueba que no terminan de despegar por encima de los resultados que se obtienen en otras escuelas públicas. Preocupante.

Parece que últimamente la tendencia se está dando la vuelta. Los centros que han abierto las puertas a las familias para incluirlas en el proceso de aprendizaje, que han abierto aulas y patios para el debate y para la participación de padres y madres como protagonistas fundamentales del desarrollo del alumnado, empiezan a ser los más solicitados. Aprender en diversidad, en lengua materna, donde la cooperación y el apoyo mutuo sea la base de la convivencia, es tan enriquecedor y necesario como lo es asimilar otros contenidos académicos. El aula ha de ser reflejo del barrio tanto como el barrio ha de ser reflejo de ese otro mundo más justo del que tanto hablamos.

Yolanda Juarros Barcenilla

 

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s